CURIOSIDADES DE CHINA

La verdad es que hoy en día es espectacular lo que te puedes encontrar en Internet para todos aquellos que nos gusta viajar o el mundo de la investigación Informativa. 

Yo llevo tiempo seleccionando en diferentes blogs mis trabajos, muchos propios y otros compartidos de personas que intercambian sus experiencias con los demás.

Hoy tuve el privilegio de encontrarme un artículo en marcandoelpolo.com que os traslado aquí y que os recomiendo visitar la web ya que es absolutamente ¡FANTASTICA! en la cual una pareja explica sus vivencias viajeras.


Viajando por el mundo siempre nos encontraremos con situaciones curiosas, llamativas para nuestras costumbres. Esas situaciones que nos gusta contarles a todos para hacerles comprender cuán lejos estuvimos de casa o para sorprenderlos con nuestro enriquecimiento cultural. Lo más probable es que pasado el viaje nos olvidemos el nombre de ese pueblito que tanto nos gustó, del monte que subimos o cómo se decía hola en el idioma local. Pero difícilmente se nos borren estos recuerdos, son los que le dan color a nuestras anécdotas y seguiremos repitiendo cada vez que nos pregunten sobre ese viaje que hicimos hace años.

En China el choque cultural es instantáneo, y las curiosidades están a la orden del día. La siguiente es una selección de esas imágenes que se nos vienen a la cabeza cada vez que nombran a éste país…

Dígale NO a los pañales

Práctico y económico… ¿Pañales, para qué?

“A ese nene se le agujereó el pantalón”, es lo primero que pensamos al verlo con su parte trasera al descubierto. “Esperá, a ese también. Y no solo atrás, ¡¡también se le agujereó adelante!!”. La curiosidad nos mueve, y preguntando, un local nos explica que ellos consideran que los pañales son antihigiénicos, incómodos para el chico y para el que se los tiene que cambiar y además costosos. La mejor solución: estos pantalones agujereados fácilmente adquiribles. El nene se acomoda, hace sus necesidades sin dificultades y listo, todos felices.

Baño público sin puertas (!)

Hablando de necesidades, cuántas veces nos agarraron ganas de ir al baño en medio del paseo. Encontrar baños públicos no es tarea sencilla en todos los países. En China que los hay, los hay. Pero al entrar… ¡sorpresa! ¿Dónde están las puertas? No quiero ver a la que tengo al lado semidesnuda, ¡ni tampoco me puedo concentrar! Muy reservados en otros aspectos, los chinos no parecen tener pudor en este sentido. No se preocupen, no todos los baños son de este estilo, pero eso sí, al vecino lo van a tener que ver igual ya que por más que haya puertas nunca las cerrarán.

Baño 3 estrellas

¿Sos de los que se fijan en la cantidad de estrellas a la hora de elegir un hotel? Entonces podrás seguir con esta práctica a la hora de elegir un baño público. Vale aclarar que menor cantidad de estrellas no significa menor nivel de higiene, sino que lo que se toma en cuenta son las facilidades que éstos tienen (o no tienen, como en el caso de las puertas).

Fila para el metro en un día cualquiera.

Seguramente alguna vez escucharon hablar de la superpoblación china. Viajando por el país nos afectará bien de cerca: colas interminables para TODO, atracciones turísticas abarrotadas y transportes públicos colapsados. Para frenar el crecimiento demográfico, el gobierno puso en práctica la política de “un solo hijo por pareja”. Quedan excluidas de esta ley las minorías étnicas.

La tranquilidad reina en los hutongs de Beijing.

¿El dato de la superpoblación te preocupó? No desesperes, aunque no lo crean hasta en el centro de Beijing se pueden encontrar lugares donde refugiarse del frenesí. Se llamanhutong y son pasajes de casas pequeñas donde pocos autos transitan y la gente vive a otro ritmo.

Larguísima cola para ver a el cuerpo embalsamado de Mao en la Plaza Tianannmen

Mao falleció hace más de 30 años, pero su imagen sigue bien presente. Hasta el mismísimo cuerpo del líder se encuentra embalsamado y en exposición en su mausoleo ubicado en la plaza Tianannmen, Beijing. Para poder verlo unos segundos, vamos a tener que hacer horas de fila. Hay quienes dicen que en realidad se trata de un muñeco de cera. Detenernos a ver los detalles no podremos, hay mucha gente y la circulación es muy rápida, así que nos quedaremos con la duda.

Arrancó la jornada con ejercicios.

Si te despertás temprano, quizás te encuentres con grupos uniformados haciendo ejercicio en la puerta de un negocio, con coordinadora y todo. Ésta práctica pre laboral les da a los empleados las energías necesarias para empezar el día con todo.

También es común ver al jefe o supervisor dando una charla motivacional en la puerta del negocio a los empleados, donde todos se comprometen a dar lo mejor de sí en el trabajo, con gritos como si fuera el ejército.

¿Cansado de la comida china? Comete un chori.

“Esperá, esperá. ¿Estamos viendo bien?” ¡¡A los chori, a los choriiii!! En Shanghai, más específicamente en la zona de French Concession se pueden encontrar estos sanguches que tanto nos identifican. Para hacerla completa, ¡sale con chimiiii! El precio: 58 yuanes = 9 dólares incluyendo bebida. Eso sí, sólo de 2 a 5 pm.

Compartiendo una cena con los locales.

Si de comida se trata, los chinos son bastantes tradicionales. Sus costumbres a la hora de sentarse a la mesa (piso en este caso) nos encantan. Se preparan varios platos distintos que se ponen en el centro y todo se comparte. Eso sí, menos el bol de arroz que con eso no se juega. Nuestras maneras les parecen individualistas y totalmente aburridas. Otras costumbres tal vez menos agradables incluyen eructos de sobremesa y una velocidad asombrosa acompañada por ruidos incesantes para terminar con el banquete en cuestión de minutos. Si no estás práctico con los palitos te vas a quedar con hambre, ellos terminarán antes de que puedas empezar.

Bailes en las plazas de Beijing

Y después de la comida, por qué no aprovechar para ir a bailar a la plaza. Apenas se empieza a escuchar un poco de música, parejas, amigos, solos y solas de todas las edades se juntan para compartir la tarde a  puro ritmo. Ésta es una imagen que podremos observar en todos los parques chinos y, si queremos, podremos unirnos. Quién sabe si entre alguno de esos bailarines estará “Mao´s next dancer”…

Imagen típica en los parques del país

Si el baile no es lo tuyo, tranquilo. Tendrás la posibilidad de pasar la tarde jugando a la “pluma”. El objeto que se patea con el empeine es muy similar al del bádminton, y la idea es mantenerlo en el aire el mayor tiempo posible. Otra manera sana y entretenida para pasar la tarde si no tenés planes fijos. (Consejo: si no querés pasar vergüenza conviene practicar en el hotel primero porque los chinos son muy profesionales en esto).

Flotadores a la vista en las playas de Qingdao

¿Preferís darte un chapuzón? ¡No te olvides tu flotador! Si, en China no importa la edad… la mayoría usa salvavidas. La razón: son muy pocos los que saben nadar, y les da mucho miedo el agua, así que irán protegidos aunque sólo quieran mojar los pies. Ésta foto es en la playa de Qingdao, donde fuimos con un amigo chino. Antes de salir del departamento, nos contó que él estaba aprendiendo a nadar junto a su cuñado… ¡¡por internet!! Los alcances de la tecnología en este país no dejan de sorprendernos.

La búsqueda del tesoro

¿Problemas para entender chino? Quizás necesites una limpieza de orejas. En algunas plazas del país podremos contratar el servicio de los limpiaorejas que por unos pocos yuanes nos dejarán como nuevos. Eso sí, no te olvides de pedir material descartable.

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